22 jun. 2009

2 de julio AÑO XVII D.C. ACORDÁNDONOS DE JOSÉ VOL. I


Hay dos cosas que cambiaron mi vida. Una fue conocer a mi cañailla y otra escuchar a su paisano Camaron de la Isla. Fue primero oir la voz de José Monge en un sollado de la Capitanía General del Estrecho en San Fernando, Cádiz. "Como el Agua" retumbó en mis oidos como algo nuevo y limpio y la voz de ese flamenco se me quedó grabada de por vida. A mi Chiquitilla, la conocí una noche de verano isleña en las discotecas ya vacías de pelones y su carita se me quedó tatuada en el corazón “pa toa” mi vida.
La primera cinta de Camarón que tuve me fue enviada desde Granada junto con unas medicinas para curar el mal de amores. Romance del Amargo, Volando voy, Calle Real….
Pero hasta el año 86 no vi en directo al Monstruo. Era un concierto multitudinario en el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid. Yo solito, cargado de una grabadora que me dejó un ex-tristeyazul, me senté en el patio de butacas para disfrutar de Pata Negra, Ketama y Camarón. Ya conocía a los dos primeros y esperaba que Camarón fuera algo parecido pero ni por asomo. El ambiente era bestial, faltaban las hogueras que yo contemplaba de chinorri en un barrio de Carabanchel, Cañoroto, mientras cantaban los gitanos por los Chorbos. Pancartas de “venimos de Alicante, Camarón” “Eres el mas grande”.Pensaba que Camarón haría en directo el Yo vivo enamorado o el Volando voy como en las cintas y discos que yo ya empezaba a comprarme. En esos tiempos era un ignorante del Flamenco y con el y con ella (su paisana) fui aprendiendo aunque ahora, pasados ya tantos años, todavía se menos de Flamenco y un poquito más sobre la vida. En ese, mi primer encuentro con Camarón, había rokeros con chupa de cuero junto a otras personas ajenas a lo jondo que sólo iban a escuchar al Príncipe. De todo esto se han escrito muchas cosas pero recuerdo el bullicio y lo poco que pude escuchar durante y después. La cinta en la que grabó nunca se oyó nunca bien y pasado el tiempo desapareció.
Primero cantó José, fugaz como una estrella y dejó luego solos a los niños de Ketama y Pata Negra para que hicieran de las suyas aunque la mayoría del respetable (sobre todo el los calós) se najó. Creo que Raimundo iba con un sombrero y acompañó a los Habichuela y a Sorderita en parte de su actuación.
La vida ha ido pasando y gran parte de la banda sonora de esta película que protagonizo estará siempre marcada por San José Monge Cruz, Camarón de la Isla y todas las cosas buenas que me han ido pasando. Vivo en el exilio interior de Granada con mi Cañailla, y mis niños. Me vienen a la memoria muchos recuerdos buenos y malos entre ellos los que se han ido quedando en el camino que no eran de la Isla pero también eran Príncipes, pero hay cosas que hay que cerrar. Y una de ellas es este blog que nació para acordarme de José y de las cosas de su tierra. Será casi la última entrada y espero que Maruja y sus hijos cuenten muchas cosas del levante y del poniente, ellos que son también paisanos de Camarón.
Salud-os cabales.
Carlos Fernández "Curro del Realejo"

Pd. El Vol. II al no ser de mi autoría no se si se publicará en este blog o en otro aunque como dijo aquel "Nunca digas nunca jamás"