2 jul. 2014

LA IMAGEN DE CAMARÓN III, 2 de Julio del año XXII D.C.

Por mas mudanzas, siempre le encontramos un lugar 

Las imágenes resisten, más o menos, al paso del tiempo dependiendo en que material se expongan y cual es su empeño en que perduren. El niño de las Pinturas junto con sus colegas se empeñaron en dejar constancia en una pared granaina la cara de Camarón en tres dimensiones, pues bien, ya no existe, no está, lo borraron. Quizá molestaba a los vecinos que bajaban por esas escaleras, al ayuntamiento, a quien sea. Desapareció sin mas.
Es en nuestras memorias donde las imágenes si aguantan para siempre aunque las demos formas, las manipulemos y sean distintas a las originales que en su día visualizamos. Cierro los ojos y recuerdo todas las veces que vi a Camarón de cerca en sus conciertos donde fui partícipe de ese extasis colectivo que padeciamos los camaroneros. Da igual como cantara, algunas veces no nos enterábamos absortos en su figura pero su imagen valia mas que mil cantes de otro cantaor. Luego te decían que había cantado muy bien pero, no nos importaba. Haber visto a José Monge Cruz en vida ha sido un lujo para muchas generaciones de gente dispar que, en muchos casos, no hemos tenido nada que ver, sólo la admiración que sentiamos hacia un lider y guía espiritual para tantas generaciones. Lo curioso es que nuestro Camarón de la Isla que está así en la tierra como en los cielos,  no hacía nada para que así fuera, sólo cantaba lo que le salía del alma y como decía Paco de Lucía con su grito ya estaba transimitiendo todo el dolor de su pueblo.

Todo esto que decimos hoy, otro 2 de julio, ya lo han escrito antes otros, cientos de veces y lo seguiran haciendo así que pasen siglos y siglos. Sigamos disfrutando de su cante y de su herencia en la compañía de Tomatito o de Eterno Camarón